Historia

Muchas divisiones territoriales se dieron antes de constituirse definitivamente el Departamento Norte de Santander, creado por la Ley 25 de julio 14 de 1910, que segregó del antiguo Departamento de Santander las provincias de Cúcuta, Ocaña y Pamplona, época en que gobernaba la Nación el General Rafael González Valencia.

En 1810 nuestro país constaba de 13 provincias, para ese entonces, el actual territorio de Norte de Santander pertenecía una parte a la provincia de Pamplona y otra a la provincia de Santa Marta. En abril de 1850, época en que la República de la Nueva Granada nacía con 5 departamentos y 19 provincias, Santander (de donde se segrega 60 años después Norte de Santander) nació como provincia, con San José de Cúcuta como capital. En 1857 se creó el estado soberano de Santander y su capital era Pamplona; a partir de diciembre de ese mismo año, la capital se trasladó a Bucaramanga.

Con la expedición de la Constitución Política de 1886 las provincias empezaron a denominarse departamentos. El Departamento aún era conocido como Santander y hacía parte de él las provincias de Cúcuta, Ocaña, Pamplona, Charalá, García Rovira, Guanentá, Soto, Socorro y Vélez. En 1905 fue dividido en dos y durante un tiempo Santander tuvo a Cúcuta, Ocaña, Río de Oro, Pamplona, García Rovira, Los Santos y Fortul como provincias.

El país sufrió una nueva división política en 1908, establecida por el General Reyes y a raíz de ello existió por un corto período el departamento de Cúcuta. En abril de 1910 nuevamente había cambios en la división política de Colombia. Los 34 departamentos creados en 1908 eran suprimidos y el país recobraba la división política vigente en 1905, con lo cual desaparece Cúcuta como departamento y vuelve a depender de Bucaramanga, por un corto período, hasta la expedición de la Ley 25 de 14 de julio de 1910, con la cual nace el departamento del Norte de Santander con capital Cúcuta.

Orígenes del Nortesantandereano

A la llegada de los españoles, el territorio de Norte de Santander estaba habitado por comunidades indígenas de dos etnias, los Chitareros, de ascendencia Chibcha, ubicados en las zonas de montaña y los Motilones, de ascendencia arawark o karib, quienes se refugiaron en la serranía del mismo nombre, donde aún permanecen algunos grupos.

La raza nortesantandereana tiene un doble origen: indígena, por parte de los motilones y chitareros, y de raza blanca mayormente por parte española, o emparentados algunos con el alemán Ambrosio Alfinger, quien fue el primer conquistador en pisar estas tierras. Muriendo en un enfrentamiento con los indígenas Chitareros.

Actualmente la región está poblada por indígenas Motilones al norte del río Catatumbo; los Tunebos, en las riberas del río Margua; así como colonos, campesinos dedicados a la agricultura y población urbana, en su gran mayoría mestizos.

Conquista

Con la llegada de conquistadores a continente Americano, el primer europeo que pisó el territorio de Norte de Santander fue el alemán Ambrosio Alfinger, quien en 1530 salió de Coro (Venezuela) con una tropa de aventureros e invadió territorio oriental e inexplorado de la recién creada gobernación de Santa Marta. Alfínger, en busca de El Dorado, llegó al área de asentamientos indígenas llamada Tamalameque, a orillas del Río Magdalena donde mantuvo enfrentamientos y sometió a varias tribus, devastándolas como el caso de la tribu de la nación Chimila. Luego siguió a Girón, en Santander, recorrió de sur a norte la Provincia de Ocaña y regresó luego al Norte por los Páramos de la extinta Provincia de Pamplona para ser asesinado por el indio Chimila apodado “Francisquillo” en Chitacomar en las afueras del actual municipio de Chinácota, en un combate con indios Chimilas y Chitareros. Muerto Alfínger, Fedro de San Martín tomó el mando de la tropa y con ella regresó a Coro pasando por el territorio de Cúcuta.

El 1541 Hernán Pérez de Quesada, llegó hasta el territorio de Chinácota, pero tuvo que regresar el mismo año debido a la resistencia de los indígenas. Poco después, Alfonso Pérez de Tolosa, salido del Tocuyo en Venezuela, llegó hasta Salazar de Las Palmas, pasando por Cúcuta, pero también tuvo que regresar después de perder mucha gente en enfrentamientos con los nativos.

En 1549 otra tropa de españoles, comandada por Pedro de Ursúa y Ortún Velasco, tenientes de Quesada, invadieron el territorio actual de Norte de Santander y el mismo año llegaron a los valles de Pamplona, donde en recuerdo de Pamplona de España fundaron la ciudad que llamaron de Nueva Pamplona, fundación que pronto atrajo numerosos pobladores por la bondad del clima y por las riquísimas minas de oro que se descubrieron en la región. De allí salieron después las expediciones que completaron la conquista del actual territorio del Norte de Santander. La primera expedición comandada por Diego de Montes, fundó en 1553 la población de Salazar, que al poco tiempo fue destruida por el Cacique Cínera, o según una tradición por su hija Zulia.

En 1583 la reedificó Alonso Esteban de Rangel, bisabuelo de la fundadora de Cúcuta, en sitio más apropiado para la defensa en caso de nuevos ataques de los indios. La segunda la comandó el capitán Francisco Fernández de Contreras, quien llegó hasta las tierras de los indios Hacaritamas, y el 26 de julio de 1572 fundó la ciudad de Ocaña, a la cual llamó Santa Ana de Hacarí, mientras que algunos de sus compañeros la apellidaban Nueva Madrid, y otros, Santa Ana de Ocaña. Antonio de Orozco, subalterno de Fernández, fundó al año siguiente a Teorama, en tanto que los Frailes Agustinos fundaron un convento en lo que hoy es la población de Chinácota.

La Cúpula Chata

El 20 de julio de 1910, bajo la presidencia del General Ramón González Valencia y mediante la Ley 25 se crea el Departamento Norte de Santander, para reemplazar al fugaz Cúcuta y al anterior Estado Federal de Santander, sin embargo; desde 1907, durante la administración de Víctor Julio Cote Bautista, se empezó a sentir la necesidad de llevar adelante las obras de construcción del Palacio de Gobierno Departamental.

En 1911, después de haber dado vida jurídica al Departamento, se abrió un concurso invitando a ingenieros y arquitectos de Bogotá y Medellín para el diseño de los planos del Palacio, que se levantaría en la avenida 7 con calle 10, junto a la Aduana Nacional. El premio para el ganador era de 150 pesos.

Los planos definitivos y aprobados llegaron durante la administración del General Ramón González Valencia, en 1912, pero las objeciones presentadas por la prensa local al lugar de posible construcción del edificio y la falta de un acuerdo entre el gobierno municipal y el departamental para la cesión del terreno, llevó al General a adquirir en 1913, un lote ubicado en la esquina noreste de la avenida 5ª con calle 14 (Escritura N. 829 del 17 de diciembre de 1913, Notaría 1ª).

El Palacio se construiría entre los años 1914 y 1919, finalmente fue el proyecto del Ingeniero Marco A. Gómez, el que se puso en marcha. Dicho proyecto proponía una cúpula elíptica, pero los fabricantes la cambiaron por la que hoy conocemos como la Cúpula Chata, que fue despachada desde Nueva York el 9 de junio de 1915.

Para 1916, ya estaba concluida casi la totalidad de la obra y se recibió el baldosín que llegaba de Nueva York. Sólo en 1919, cuando ya habían sido ocupadas las primeras oficinas, se dio inicio a los trabajos de instalaciones sanitarias y acueducto.

Para 1921 se hacía necesario suspender los trabajos debido a la mala situación económica del departamento y se dio inicio a la ornamentación de la Asamblea.

Durante la administración de Ramón Pérez Hernández (1927-1930) se dotó finalmente el Palacio de Acueducto conduciendo el agua desde tanques que se surtían de la toma pública, situados frente de la Quinta Teresa

 

Octubre de 1989: Voraz Incendio destruye Palacio de la Cúpula Chata.

En la noche del 2 de octubre de 1989, un voraz incendio destruyó las estructuras de madera, los entrepisos y las cubiertas de todo el Palacio de la Gobernación.

El desprendimiento de los pañetes y el agrietamiento de los pisos; así como el desplome de las columnas del segundo piso, hizo necesaria la reconstrucción total de la edificación.

En 1990, la Gobernación del Departamento Norte de Santander inició la reconstrucción y restauración del Palacio de Gobierno, de acuerdo con el proyecto elaborado por la Arquitecta María Teresa Vela Viccini.

Los trabajos de reconstrucción y restauración los inició la firma Julián Caicedo & CIA LTDA, a finales de 1991. Esta firma adelantó trabajos de reconstrucción de pisos, mampostería, pañetes, pintura general, cubiertas, canales y bajantes, cielos rasos, carpintería, instalaciones eléctricas e hidrosanitarias, entre otras.

En cuanto a la Cúpula Chata, ubicada en la esquina de la avenida 5 con calle 14, sede hoy del salón Argelino Durán Quintero, los trabajos realizados tienen que ver con la evaluación del esqueleto metálico a cargo de dos expertos en patologías de obras civiles, que concluyeron que era necesario reforzar el anillo metálico que amarra los meridianos.

Para su recuperación, fue lijada la estructura de arriba hacia abajo, se aplicó anticorrosivo, se desmontaron los elementos superpuestos para lograr mayor protección.

Adicionalmente; por recomendación del ingeniero Gustavo Carrillo, se cambió la tornillería de toda la estructura y se armó una placa de concreto que protege el hierro que recibe los meridianos de la cúpula a manera de viga perimetral.

Entidades como el Corpes, Centro Oriente, el Fondo de Inmuebles Nacionales, el Ministerio de Gobierno (hoy de Interior), y el departamento; aportaron los recursos necesarios para la reconstrucción y restauración del Palacio de Gobierno Departamental.

La obra, que se realizó entre 1990 y 1993, tuvo un costo total de 887.734.539 de pesos.

El 19 de noviembre de 1993, siendo gobernador el ingeniero Álvaro Salgar Villamizar y Presidente de la República el doctor Cesar Gaviria Trujillo, fue entregado a la comunidad, el Palacio de Gobierno Departamental o Cúpula Chata, totalmente restaurado.